Con el Nuevo Ciclo Político
Convergencia y confrontación

 

Presentación

Nuevo Ciclo Político se denomina al periodo histórico que parte con el gobierno de la Nueva Mayoría, o ex Concertación, encabezado por la presidenta Michelle Bachelet. Le llaman así, porque proyectan realizar profundas trasformaciones políticas y económicas como, redactar una nueva Constitución Política, que revierta y sepulte definitivamente la ideología del gobierno militar, y, cambiar el modelo de desarrollo económico aplicado en el país. El Nuevo Ciclo Político empezará con una reforma tributaria que elevará los impuestos para financiar una reforma educacional que conceda educación superior gratuita. De qué pensamos sobre el Nuevo Ciclo Político, del nuevo gobierno, y de cómo confrontaremos el curso de las acciones que se impulsen y generen en el Nuevo Ciclo Político, y qué haremos para que trascienda la visión cristiana en el país, es lo que expresamos en este artículo editorial, que constituye nuestra hoja de ruta.

Para todos está claro, que nuestra axiología evangélica, es la que nos inspiró para apoyar con entusiasmo la opción presidencial de Evelyn Matthei. Ella prometía crear seiscientos mil empleos en cuatro años, no patrocinar proyecto legislativo alguno que atente contra la vida y la familia fundada en el matrimonio normal y tradicional. La otra opción (que resultó ganadora), prometía en su Programa de Gobierno, fortalecer el Estado Laico, suprimir de la ley y de las reglamentaciones relativas a los poderes del Estado toda referencia a juramentos, libros o símbolos de índole religiosa. También prometía, reconocer el derecho a la identidad sexual, la orientación sexual y los derechos sexuales y reproductivos de las personas, es decir, promovía el aborto a todo evento. Y sobre el AVP, Acuerdo de Vida en Pareja, propuesto por el gobierno de Piñera, afirmaba que era, “insuficiente y no constituye un mecanismo de solución “integral” a los problemas de las uniones heterosexuales y homosexuales. Por ello, para las parejas que no optan por el matrimonio propiciaremos una regulación alternativa, que otorgue derechos y protección integral a los convivientes en sus relaciones mutuas personales y patrimoniales. Sin perjuicio de esto, como lo establecemos en el capítulo de Igualdad y no Discriminación convocaremos a un debate abierto, con participación amplia para la elaboración y posterior envío de un proyecto de ley de matrimonio igualitario” (Extracto del Programa de Gobierno),

No obstante la claridad del Programa de Gobierno, la expresidenta aclaró en los debates que esta frase estaba mal redactada, y que se debía entender que el objetivo verdadero que se perseguía, era “asegurar la libertad de culto, donde no haya solo una religión que predomine”. Ella afirmó que “era falsa la campaña del terror diciendo que vamos a sacar las cruces, las biblias, queremos que haya igualdad de trato.” (Para católicos y evangélicos). La expresidenta ganó legítimamente la elección, obtuvo un alto porcentaje de los votantes, sin embargo, estimamos que el tamaño de la abstención, obliga a ejercer un gobierno moderado, que mantenga las bases fundamentales del sistema político y económico, que claramente no incomodan a los millones de abstinentes, ya que si no fuera así, habrían salido a votar, y los abstinentes, cuantitativamente, son la inmensa mayoría del país. En el tema de la igualdad religiosa que procura, tendrá la oportunidad de demostrar el valor de las aclaraciones que hizo públicamente, transfiriendo a las iglesias evangélicas, sino el equivalente, por lo menos el treinta por ciento de los recursos económicos que el Estado le entregó a las iglesias católicas para que reparen y remodelen sus templos después del sismo del 27/F. El gobierno pasado ha entregado a las iglesias católicas del país, miles de millones de pesos, para reparaciones, remodelaciones y mantenciones de sus edificios. Para que haya igualdad de cultos y no haya una religión que predomine, es justo y necesario, que el Estado, también entregue a las iglesias evangélicas, miles de millones de pesos, para que reparen, amplíen y construyan nuevos templos en todo el país.

 

 

Reforma Educacional

Partimos por declarar que apoyamos decididamente la reforma tributaria que sea necesaria para otorgar educación gratuita y de calidad, desde el nivel prebásico al universitario. Esta categórica definición surge de nuestra concepción evangélica acerca del gobierno, la economía, la educación y del trabajo, que en términos generales se puede expresar en los siguientes conceptos: El deber fundamental del gobierno es ayudar a los pobres a salir de la pobreza. El desarrollo económico del país debe estar orientado principalmente a la eliminación de la pobreza. La política pública más certera para eliminar la pobreza es la creación de empleos. La educación tiene que presentarse como un medio y no como un fin, el énfasis debe ponerse en adquirir un oficio o una profesión, y no en el estudio. La felicidad no está en estudiar en tal o cual universidad, está en ejercer un oficio o profesión. Para garantizar el conocimiento de un oficio o una profesión para los pobres, el Estado debe promover la creación de centros de formación técnica, institutos profesionales y universidades gratuitas en todo el territorio nacional. El Estado no puede seguir generando años tras años, cientos de miles de egresados de cuarto medio para abandonarlos a la suerte, debe entender y extender su deber educacional más allá, y generar cientos de miles de titulados como auxiliares, asistentes, maestros, operadores, técnicos y profesionales, y estimularlos para seguir perfeccionándose, una vez incorporados al mundo del trabajo.

Inspirados en nuestra axiología evangélica, rechazamos toda pretensión estatal por apropiarse de los actuales centros educacionales privados del país, puesto que ellos atienden a todas aquellas personas que pueden contribuir a costear su educación, y que por lo tanto, generan un ahorro al erario nacional. Más aún, alentamos al gobierno a extender el mismo sistema de subvenciones a los centros de formación técnica, institutos profesionales y universidades particulares, siempre que estas organizaciones establezcan como objetivo fundamental formar gratuitamente técnicos y profesionales a personas catastradas como pobres. Apoyamos la administración particular de los actuales centros educacionales del país, y favorecemos la extensión del mismo sistema de subvenciones a los centros de formación técnica, institutos profesionales y universidades privadas existentes, por la siguiente razón: Estamos convencidos que, las presiones para estatizar toda la educación, son motivadas exclusivamente por el interés de imponer la siguiente ideología progresista.

Un Estado Laico construye un currículo laicista y desarrolla una educación laicicista. Este tipo de educación eliminará la influencia eclesiástica y la enseñanza religiosa, lo que permitirá y propiciará el avance del secularismo y del ateismo, con lo que se crearán las condiciones óptimas para la dominación del progresismo con su estructura ósea, que es el liberalismo. El liberalismo consiste en la promoción y legalización de nuevos tipos de libertades, como las ligadas a la identidad y actividad sexual, la que se traduce en reconocer y conceder derechos a los homosexuales para legalizar sus convivencias, para contraer matrimonio y para adoptar niños. Reconoce y concede el derecho a terminar con el embarazo, no solo por razones terapéuticas, sino a todo evento y hasta varias semanas después de la concepción. Introduce en la administración de la salud, un nuevo estatuto de derechos para los pacientes que incluye “la muerte digna”, es decir, la eutanasia.

En cuando a las especificaciones de la reforma educacional que se persiguen, nuestro trabajo estará dirigido a pedir la aplicación inmediata de la gratuidad universal, y no en el interminable periodo de seis años, las familias chilenas no pueden seguir esperando. Asimismo, pediremos la inmediata y total condonación para todos los alumnos endeudados que estén estudiando. En relación al nuevo Sistema para la Acreditación, tanto institucional como por carreras, presionaremos para que sea gratuito y patrocinador, es decir, la Agencia debe asesorar al solicitante, hasta que los proyectos, planes y programas que se les presenten, obtengan la aprobación. Repudiamos el actual sistema dictatorial de acreditación, que no solo rechaza, sino que permite el escarnecimiento mediático del reprobado. Propiciamos un sistema educacional, en el cual el Estado, el gobierno, el ministerio de educación, y todas la agencias relacionadas, no solo sirven gratuitamente a todos, sino que también patrocinan a todos los que se involucran en la educación, ya sea estudiantes, apoderados, profesores y emprendedores. En esta misma línea, pediremos el inmediato cese del financiamiento compartido, el que debe terminarse para las familias y pasar a ser asumido por el Estado.

 

Nueva Constitución

La propuesta de redactar una nueva Constitución, la estimamos un abuso y un engaño de proporciones. Un abuso porque el único antecedente previo que vemos, corresponde a unos rayados murales del año 2011, hechos por estudiantes secundarios en toma, indudablemente dirigidos por políticos adultos, pidiendo entre otras cosas, una nueva Constitución, porque los líderes, miembros y adherentes de la Concertación, quedaron muy satisfechos con las reformas del año 2005, solemnemente presentadas por el Presidente Ricardo Lagos con las siguientes palabras: “Este es un día muy grande para Chile. Tenemos razones para celebrar. Tenemos hoy por fin una Constitución democrática, acorde con el espíritu de Chile, del alma permanente de Chile, es nuestro mejor homenaje a la independencia, a las glorias patrias, a la gloria y a la fuerza de nuestro entendimiento nacional”. Por estas declaraciones del Presidente Lagos, es que hablamos de un engaño de proporciones. Ahora, es cierto que algunos políticos, siguieron insistiendo en una nueva Constitución, pero fueron los menos, y sus voces fueron acalladas por el mayoritario silencio concertacionista.

Los evangélicos, que somos casi cuatro millones de chilenos, jamás hemos pedido una nueva Constitución. La única solicitud de carácter constitucional que hemos hecho, la presentamos al Presidente Sebastián Piñera, pero nunca fue seriamente considerada, y clamaba por una reforma al inciso 4 del Artículo 1, con esta redacción: “Es deber del Estado resguardar la seguridad nacional, dar protección a la población y a la familia y al matrimonio entre un hombre y una mujer, propender al fortalecimiento de estos, promover la integración armónica de todos los sectores de la Nación y asegurar el derecho de las personas a participar con igualdad de oportunidades en la vida nacional

Sobre la Constitución Política de la República de Chile actualmente vigente hemos escrito y mantenemos la siguiente opinión: La Constitución Política de la República de Chile de 1980fue sometida aplebiscitoel miércoles 11 de septiembrede 1980. El resultado oficial fue de 4.204 897 votos para la opción "Sí" (67,04%), y 1.893 420 votos para la opción "No" (30,19%), es decir, fue aprobada por mayoría absoluta. La Constitución fue promulgada “en el Nombre de Dios Todopoderoso” el 21 de octubre del mismo año. La Constitución Política de 1980, ha sido reformada 15 veces; en 1989, 1991, 1994, 1997, 1999, 2000, 2001, 2003, 2005, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011 y 2012. La reforma más contundente y significativa fue la del año 2005, se borró el nombre de Augusto Pinochet y en su lugar se escribió el de Ricardo Lagos Escobar. El Presidente Lagos promulgó esta reforma diciendo: “Este es un día muy grande para Chile. Tenemos razones para celebrar. Tenemos hoy por fin una Constitución democrática, acorde con el espíritu de Chile, del alma permanente de Chile, es nuestro mejor homenaje a la independencia, a las glorias patrias, a la gloria y a la fuerza de nuestro entendimiento nacional”.

Desde el punto de vista evangélico, hay que resaltar los dos elementos supremos que estuvieron presentes en la generación de la Constitución Política de 1980, el primero: Cuando la Comisión Ortúzar empezó a redactar el proyecto constitucional, estableció entre las bases filosóficas del texto que; “La doctrina marxista encierra un concepto del hombre y la sociedad que lesiona la dignidad espiritual del ser humano y atenta en contra de los valores libertarios y cristianos que son parte de la tradición nacional” (Sesión 2ª).   Por lo tanto la nueva Constitución se construirá sobre “el concepto filosófico del hombre y la sociedad, basado en los principios de la civilización cristiana” (Sesión 10ª). En la 22ª Sesión se decía que “En el primer párrafo del documento, se afirma que la estructura constitucional descansará en la concepción humanista y cristiana del hombre y de la sociedad” El segundo elemento, tiene que ver con la promulgación, una vez aprobada la Constitución Política de 1980, esta fue promulgada “Invocándose el Nombre de Dios Todopoderoso”

No obstante los dos buenos elementos destacados que son; (1) fue construida sobre el fundamento cristiano, y (2) fue promulgada en el Nombre de Dios, los líderes evangélicos se han desvelado trabajando por una reforma constitucional tendiente a incluir en el texto, que la familia se funda en el matrimonio entre y una mujer. Esta especificación, grabada en el artículo 102 del Código Civil, estuvo todo el tiempo en la mente de los miembros de la Comisión Ortúzar cuando redactaban la Constitución, sin embargo, no estimaron que era necesario repetirla, ya que jamás imaginaron el matrimonio homosexual. Para nosotros los evangélicos (de Chile Cristiano) esta Constitución es buena, y con la reforma explicativa sobre la familia, sería perfecta. Esta es una Constitución Cristiana, la reconocemos como tal y la defenderemos fervorosamente.

Para nosotros, los evangélicos de Chile Cristiano, está meridianamente claro, que la construcción de la nueva Constitución, jamás se fundará en los “valores cristianos”. La nueva Constitución se fundará en concepciones antropológicas y sociológicas “progresistas”, es decir, anticristianas:   Fortalecerá el Estado Laico, para suprimir de la ley y de las reglamentaciones relativas a poderes del Estado toda referencia a juramentos, libros o símbolos de índole religiosa, y asegurará los derechos sexuales y reproductivos, que permitirán el aborto a todo evento, el matrimonio homosexual con adopción y la eutanasia.

En consecuencia, nuestro trabajo estará orientado a destacar el fundamento cristiano de la actual Constitución Política, denunciar el fundamento progresista con todas sus implicancias, que tendrá la nueva Constitución, a pedir, que la idea de legislar sea secundada por toda la ciudadanía en un referéndum, y a pedir, que la nueva Constitución sea sometida votación, conjuntamente con la actual.

 

Trascendencia

El Nuevo Ciclo Político, deberá ajustarse a dos potentes realidades; los abstinentes son la inmensa mayoría del país y ellos no están incómodos con el status quo, y por eso es que no sintieron la necesidad de salir a manifestarse electoralmente, y segundo, los progresistas serán cada vez menos en el país, por la sencilla y empíricamente comprobada estadística, que los evangélicos crecemos numéricamente cada día, y que con este crecimiento, serán cada vez muchos más los que se opongan a la legalización de valores anticristianos. Los chilenos deben saber, que hay una profecía para el país, que se está cumpliendo lenta, pero inexorablemente: “Chile Será Para Cristo”


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