Bernardo O’Higgins Riquelme

 

General. Libertador. Héroe. Primer Director Supremo de la Nación

 

 

Todo lo que se escriba de O’Higgins será insuficiente para dar a conocer la magnitud de su personalidad y el alcance de los servicios prestados a la patria chilena. Su obra solo puede parecerse a la de otros héroes de la historia, como Moisés y George Washington. O’Higgins fue un enviado de Dios, el instrumento de precisión para servir al Chile de la época. Emociona reflexionar en la conciencia que el Libertador tenía de si mismo. Al serle enrostrado su nacimiento ilegitimo, contestó con estas nobles y serenas palabras: “Yo puedo asegurar que desde que tuve uso de razón, mi alma reconoció una filosofía más alta, que me hacía contemplar mi nacimiento, no como un acto relativo a mi propio ser, sino perteneciente a mi soberano creador, a la gran familia del genero humano y a la libertad de Chile, mi tierra natal”.

 

Para comprender la obra de O’Higgins, es fundamental entender que el prócer era poseedor de una fina educación y vasta cultura que adquirió durante su estadía de varios años en Inglaterra. Al respecto el historiador don Francisco Antonio Encina dice: “Bernardo O’Higgins recibió en Richmond la educación corriente del gentleman inglés; humanidades, matemáticas, dibujo, música y algunos idiomas vivos; hablaba inglés, francés y español y había manifestado abierta disposiciones para la música, el dibujo y la escultura. La influencia del medio inglés fue decisiva en sus destinos”. Estas explicaciones del historiador español son la clave para aproximarse a tasar la misión de Padre de la Patria y Primer Director Supremo de la Nación. La contratación de Thompson como un hecho puntual y la apertura al comercio inglés y norteamericano que trajo de la mano al anglicanismo, al metodismo y posteriormente al luteranismo como hecho general, son pruebas que la visión de O’Higgins fue reproducir en Chile el modelo social inglés, exceptuando ciertamente, la cuestión monárquica. Es por lo tanto, el primer precursor de una sociedad cristiana en el país.

 

Como se dijo, una de las primeras ocupaciones de O’Higgins como Director Supremo de la Nación fue crear escuelas populares, ya que cuando Chile era Colonia, las escuelas existentes estaban destinadas a las clases pudientes. Para desarrollar este proyecto educativo contrató a un pedagogo inglés llamado James Thompson, especialista en la metodología lancasteriana. Don Diego James Thompson era inglés, protestante, predicador y trabajaba para la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, distribuyendo y enseñando la Biblia por el continente americano. Al crear las primeras escuelas públicas, destinadas para los pobres, contratar como profesor a un evangélico y autorizar el uso de la Biblia para el aprendizaje de la lectura, O’Higgins reveló su aprecio, admiración y entusiasmo por la transmisión de los valores anglicanos al alma chilena, Se estima que por sus acciones personales y políticas, O’Higgins fue mucho más que un promotor del modelo social inglés en el país, el sociólogo evangélico y acucioso investigador histórico chileno, don Humberto lagos Schffeneger, sostiene que el General era protestante:

 

“Los hechos históricos relacionados con el líder patriota don Bernardo O’Higgins Riquelme, evidencian su cercanía ideológica y valórica con el protestantismo y con su derivado evangélico. El paso educacional por Gran Bretaña del libertador chileno, sus relaciones de amistad con militantes de estar vertientes religiosas, sus estrechos intercambios gubernamentales con funcionarios de países protestantes, sus resoluciones de apertura legal y social a favor de la fe disidente, y otros hechos objetivos relacionados al tenor de las fuentes históricas indubitables, dan cuenta concisa de las influencias de lo protestante y del rol jugado por ellas, sobre el Director Supremo, y qué en su óptica de “tolerancia” fueron motivantes para adoptar diversas resoluciones gubernamentales , dirigidas, en la primeras décadas del siglo XIX , hacia una apertura –en medio de la hegemonía social, política, económica y religiosa católica-, de brechas legales , cuya lógica, en los años siguientes de dicho siglo, se expresaría en configurar, una realidad nueva, plural, tolerante, en los ámbitos de ejercicio de la fe cristiana y de la libertad de religión.” (Herejía en Chile. Evangélicos y Protestantes desde la Colonia hasta 1925. Ediciones SBCH. 2010).

 

Sin duda, muchos rechazarán las expresiones de Lagos Schuffeneger, argumentando la construcción del Templo Votivo de Maipú, santuario nacional del catolicismo chileno, sin embargo, si el lector reflexiona en la historia de la magna construcción, presentada en el website institucional del Templo, prontamente podrá distinguir el rol de O’Higgins en su establecimiento: La historia está escrita así:

 

"En el mismo sitio donde se de la Batalla y se obtenga una victoria, se levantará un Santuario de la Virgen del Carmen, Patrona y Generala de los Ejércitos de Chile. Y los cimientos serán colocados por los mismos magistrados que formulan este voto y en el mismo lugar de su misericordia, que será el de su Gloria". Este es el texto del juramento por el cual el pueblo de Santiago y sus autoridades civiles y religiosas, encabezados por don Luis de la Cruz, como Director Supremo delegado y Monseñor Ignacio Cienfuegos, Vicario de la Diócesis de Santiago, reunidos en la iglesia Catedral, el sábado 14 de marzo de 1818, a fin de depositar su confianza en la intercesión de la Virgen del Carmen, ante el avance de los ejércitos españoles al mando de Osorio, prometen construir un Templo a su memoria en el lugar donde se afirmase para siempre la libertad de Chile. El 5 de Abril de 1818, en medio de la gloriosa Batalla de Maipú el general San Martín, viendo flaquear un ala del ejército, grita a la tropa, entusiasmado: "NUESTRA PATRONA, LA SANTISIMA VIRGEN DEL CARMEN NOS DARA LA VICTORIA Y AQUÍ LEVANTAREMOS LA IGLESIA PROMETIDA PARA CONMEMORAR ESTE TRIUNFO". Después de la Victoria del 5 de abril en Maipú, el Director Supremo de la Nación, mediante Decreto del 7 de mayo de 1818, hace suyo el Voto del Templo. (http://www.santuarionacional.cl/)

 


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daniel

“A Daniel no lo mataron por ser gay.”

“Una verdad dolorosa e incómoda,

pero es una verdad.”

Rodrigo Fluxá “Solos en la noche”

Periodista del Mercurio

 

 

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