David Trumbull

 

Norteamericano. Misionero. Capellán. Pastor. Profesor. Periodista. Político

 

 

La vocación de Trumbull por el ministerio cristiano era muy profunda. Su alta formación académica le habría permitido acceder a importantes cargos en los Estados Unidos de América, sin embargo, se apresura a responder a una convocatoria para servir de misionero en Sudamérica, sin imaginar jamás el tipo de ministerio que desarrollaría. Recién llegado al país, se da cuenta que era inconstitucional predicar el evangelio reformado a los chilenos, aunque esta era la razón por la que vino. La causa del impedimento era insuperable y se debía a la institucionalidad política existente en Chile. Era el año 1845, y nuestro país era regido por la Constitución Política de 1833, establecida bajo el gobierno de Joaquín Prieto Vial. La Constitución de 1833 fue promulgada por iniciativa de Diego Portales y su redactor fue Mariano Egaña y aunque era buena para asegurar la estabilidad social y política del país, era muy precisa en materia religiosa, y por lo tanto pésima para las pretensiones de Trumbull. El artículo quinto de la Constitución Política de la República de Chile, establecía que: La religión de la República de Chile es la Católica, Apostólica, Romana; con exclusión del ejercicio público de cualquier otra. Dada esta situación, Trumbull, debió aceptar las capellanías acéfalas de las numerosas embarcaciones inglesas y norteamericanas que arribaban en esa época y pastorear solo a los ingleses residentes en Valparaíso.

 

Es necesario tener en cuenta, que esta disposición constitucional era indiscutida y consentida por toda la población nacional y su cumplimiento vigilado rigurosamente no solo por las autoridades eclesiásticas, sino por las políticas y especialmente por las militares, de manera que Trumbull solo podría cumplir su compromiso misionero, si cambiaba la Constitución Política. La Constitución del 33 le permitía solo dos lugares para predicar en Chile; la cubierta de un barco con bandera de otro país, y al interior de las casas de las familias inglesas, que habían llegado al país para administrar las numerosas empresas británicas que se habían instalado a partir de la independencia. Aún así, se atrevió a ayudar a los chilenos abriendo una Casa Hogar para los niños vagos y una Escuela Popular para alfabetizarlos, la escuela debió cerrarla por inconstitucional. Más adelante, la Constitución Política de Chile le presentaría otras dificultades, ahora a su ministerio pastoral, ya que no podía inscribir los matrimonios ingleses y norteamericanos que oficiaba, y no podía dar educación a los hijos de estos, y tampoco siquiera, podía sepultar a los miembros de la iglesia que morían en Chile, no por el hecho de ser extranjeros, sino porque no eran católicos. En la sociedad chilena de la época el matrimonio era registrado por la Iglesia Católica y administrado solo a católicos, los colegios eran para los católicos y los cementerios estaban a cargo de la Parroquias, destinados solamente a los católicos.


Fue así, que la verdadera misión que Dios tenía para Trumbull en Chile, se presentaba muy clara delante de sus ojos; Cambiar la Constitución Política de la República de Chile por otra que no establezca a la Iglesia Católica, Apostólica y Romana como la religión oficial del Estado o que no excluya a la Iglesia Evangélica. David Trumbull entendió el plan que Dios le tenía en nuestro país, lo aceptó y con gran solicitud, coraje y visión se entregó a la inverosímil misión de convencer a la sociedad chilena para cambiar la institucionalidad política, único camino para que los extranjeros cristianos protestantes, pudieran desarrollar sus vidas y morir en paz en el país, y a los ciudadanos chilenos les pudiera predicar el evangelio reformado. Aunque él no vivió para ver la nueva Constitución Política de la República de Chile dictada en el año 1925 por el presidente Arturo Alessandri Palma, que eliminó el articulo sobre la religión oficial y separó a la Iglesia Católica del Estado y que dio libertad de conciencia a los ciudadanos, si consiguió en vida que se promulgaran leyes interpretativas que permitieran el desarrollo de la iglesia evangélica, y sobre todo consiguió la asimilación social de sus postulados. Esto lo animó a desafiar a las autoridades políticas y eclesiásticas y comenzar la construcción de lo que sería el primer templo evangélico en Chile, cuando todavía era inconstitucional. Las siguientes son las conquistas políticas constitucionales logradas por las batallas del misionero evangélico norteamericano: Bajo la presidencia de don José Joaquín Pérez (1861 – 1871) y siendo Ministro de Relaciones Exteriores y Culto don Federico Errázuriz, se reformó la Constitución Política, quedando de la siguiente forma:

 

Articulo I. Se permite a los que no profesan la Religión Católica… el culto que practiquen dentro de su recinto de propiedad particular”.


Articulo II. Es permitido a los disidentes fundar y sostener escuelas privadas para la enseñanza de sus propios hijos en las doctrinas de su religión”

 

Una de las principales dificultades que persistía era la complicada cuestión de los Cementerios. Fue este un problema largo y difícil en el que intervinieron las Cámaras, los ministros y el Presidente de la Republica. La dificultad era que no existían cementerios fiscales, donde sepultar a quienes no profesaban la religión católica. El cementerio parroquial se consideraba tierra bendita y la mentalidad chilena de la época no concebía ni aceptaba que hubiera gente que no fuera católica. Hasta hace pocos años atrás se podía ver la inscripción que Vicuña Mackenna puso a la entrada del patio de los disidentes que él hizo enterrar en las laderas el cerro Santa Lucia y que decía: “Aquí yacen los restos de los desheredados del cielo y de la tierra” Estas dificultades hicieron que los extranjeros protestantes presididos por Trumbull, se unieran y presentaran al Gobierno la siguiente petición en 1869: “Los residentes extranjeros de Santiago y Valparaíso vienen en solicitar del Supremo Gobierno que se les conceda comprar un pedazo de terreno en Santiago y Valparaíso, a propósito de dedicarlos a los ritos fúnebres protestantes”.

 

Como consecuencia del ministerio político que Dios le encomendó a David Trumbull, se modificó estructuralmente la institucionalidad chilena, con la promulgación de las siguientes leyes:

 

1. La ley de libertad de Culto, promulgada el 27 de Julio de 1865

2. La ley de Cementerio Laico, dictada el 2 de Agosto de 1883.
3. La Ley de Matrimonio Civil dictada el 16 de Enero de 1884

4. La Ley del Registro Civil dictada el 26 de Julio del mismo año.

 

El ministerio del misionero David Trumbull nos enseña relevancia de la Constitución Política de la República, y de toda la institucionalidad política nacional, para el buen desarrollo de la iglesia evangélica. Para el cumplimiento de la profecía “Chile Será Para Cristo”, serán necesarias algunas reformas a la Carta Fundamental. No se necesita una nueva Constitución Política, sino solamente la reforma de algunos de sus artículos.


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daniel

“A Daniel no lo mataron por ser gay.”

“Una verdad dolorosa e incómoda,

pero es una verdad.”

Rodrigo Fluxá “Solos en la noche”

Periodista del Mercurio

 

 

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