EVANGELICOS EN ACCION

DECLARACIÓN  DE PRINCIPIOS Y BASES DEL MOVIMIENTO POLITICO

 

Mateo 5:  13-16


“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, ¿con qué se hará salada otra vez?  Ya para nada sirve, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar; ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa.  Así brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestra buenas acciones y glorifique a vuestro Padre que está en los cielos”

 

 

I.- PERSONA Y DERECHOS HUMANOS.

 

Todo ser humano es un ser original, creados por Dios, que desde su concepción, los hombres y mujeres son libres e iguales en dignidad y derechos. Reconocemos y creemos el pleno derecho y respeto a la vida y la dignidad humana concedida por Dios, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural. Creemos y reconocemos que todos los hombres y mujeres son titular de derechos inherentes a su naturaleza humana, y que son anteriores a la propia existencia del Estado.

 

 

 

II.- FAMILIA.

 

Consideramos que la familia es el núcleo fundamental de la sociedad.  El Estado, la sociedad, la comunidad y cualquier forma de organización, deben reconocer, promover y ampara ala familia, el matrimonio entre un hombre y una mujer, y el derecho de los hijos e hijas de ser criados en ambas instituciones.

 

 


III.- ESTADO, SOCIEDAD, COMUNIDAD Y CUALQUIER FORMA DE ORGANIZACIÓN.

 

El Estado debe reconocer y amparar a los grupos intermedios a través de los cuales se organiza y estructura la sociedad y debemos garantizar la adecuada autonomía y participación para cumplir sus propios fines específicos. Creemos que el accionar del Estado, de la sociedad, comunidad y cualquier forma de organización, deben estar siempre al servicio de la persona humana, y su finalidad es promover y proteger el bien común, para lo cual debe contribuir a crear todas las condiciones sociales que permitan a todos y a cada uno de los integrantes de la sociedad su mayor realización espiritual y material, en dignidad y en igualdad de condiciones y oportunidades.  Es deber del accionar del Estado, el resguardo de la seguridad nacional, dar protección y seguridad a las personas, a la familia y al matrimonio, propender al fortalecimiento de éstas, promover la Integración armónica e inclusiva de todos los sectores de la Nación y asegurar el derecho de las personas a participar con seguridad, transparencia e igualdad de oportunidades, en todas sus instancias e instituciones.Creemos que el Estado tiene como funciones indelegables, la erradicación de la pobreza y de contribuir a crear una sociedad más justa y equitativa.

 

 

IV.- DEMOCRACIA.

 

Creemos firmemente que la soberanía reside esencialmente en la Nación y que esta se realiza por el pueblo a través del plebiscito y de elecciones periódicas y, también, por las autoridades que la Constitución establece. Ningún sector del pueblo ni individuo alguno puede atribuirse el ejercicio exclusivo de la Soberanía. Todas las organizaciones e instituciones, y sobre todo el Estado deben reconocer, promover y ampara el ejercicio de la soberanía en todas sus instancias, sea de carácter obligatoria y/o consultiva. Creemos que el ejercicio de la soberanía reconoce como limitación el respeto a los derechos esenciales que emanan de ser humano, como un ser original creados por Dios.  Es deber de los órganos del Estado respetar y promover tales derechos.

 

 

V.- PARTIDOS POLÍTICOS.

 

Somos un movimiento ciudadano que busca fortalecer la democracia, por ende nos debemos al ciudadano, por sobre de los intereses oligárquicos y empresarial. Procuraremos que nuestras propuestas sean propuestas de la ciudadanía, y representar la voz de lo que no tiene voz. Cualquier ciudadano que acepte y respete nuestros principios, puede ser parte de nuestra institución de forma libre y voluntaria. Creemos que el accionar de los partidos políticos y de los políticos debe desarrollarse con absoluta transparencia, probidad y dignidad, fortaleciendo siempre la democracia, la honestidad, la ética, la institucionalidad, y sobre todo la credibilidad de la ciudadanía. Creemos en el financiamiento transparente, equitativo y regulado de los partidos políticos. Creemos en la renovación de la políticay en la limitación de todo tipo de cargos de elección popular. Consideramos que nuestra acción política siempre deber estar dirigida en base a principios Bíblicos. Los partidos políticos y su accionar deben promover y contribuir a la formación de ciudadanos responsables, honestos y dignos, caracterizada por el compromiso responsable hacia el bien común de la sociedad, debiendo siempre dirigir su actuar y acciones a generar confianza para el fortalecimiento de una democrática responsable. Creemos que los partidos políticos, sus miembros, sus representantes y patrocinados, deber ser siempre responsable de su actuaciones, para no vulnerar la fe, la probidad y la credibilidad  del ciudadano, como de las instituciones democráticas, debiendo generar responsabilidades y sanciones que deben ser de carácter ejemplificadores. Los partidos políticos no podrán intervenir en actividades ajenas a las que les son propias ni tener privilegio alguno o monopolio de la participación ciudadana.

 

 

VI.- ESTADO DE DERECHO.

 

Creemos en el Estado de Derecho, en donde todos sus órganos deben someter su acción y omisión a la Constitución y a las normas dictadas conforme a ella, y deben, garantizar el orden institucional de la República. Reconocemos que los preceptos de la Constitución obligan tanto a los titulares o integrantes de dichos órganos como a toda persona, institución o grupo. Sólo reconocemos el actuar legítimo de un órgano del Estado, cuando cuente con investidura previa y regular de sus integrantes, dentro de su competencia y la ejerza en la forma prescriba en la ley. No reconocemos que la magistratura, ninguna persona ni grupo de personas pueden atribuirse, ni aun a pretexto de circunstancias extraordinarias, otra autoridad o derechos que los que expresamente se les hayan conferido en virtud de la Constitución o las leyes. El ejercicio del Estado de Derecho debe siempre reconocer como limitación el respeto a los derechos esenciales que emanan de ser humano, como un ser original creados por Dios.

 

 

VII.- TRANSPARENCIAY PROBIDAD.


Creemos que una sociedad democrática se fortalece con el respecto a los principios de transparencia y probidad. Fomentaremos que el Estado, sus órganos, las empresas públicas y sus integrantes sometan su actuar y el ejercicio de sus funciones a dar estricto cumplimiento al principio de probidad en todas sus gestiones y actuaciones. Fortaleceremos que sean públicos todos los actos y resoluciones que emanen de los órganos del Estado, así como sus fundamentos y los procedimientos que utilicen, para evitar la corrupción y el secretismo. Contribuiremos que nuestras autoridades rindan cuenta informada a la ciudadanía de todas sus gestiones, especial en cuando estos involucren recursos públicos. Fomentaremos el uso responsable de los recursos públicos, a través de un mecanismo de control de gestión y auditoria, en donde la ciudadanía pueda exigir su cumplimiento. Nos obligamos a garantizar el derecho efectivo de acceso a la información por parte de la ciudadanía.

 

 

                      VIII. PARTICIPACIÓN.

 

Creemos que es esencial fomentar la participación ciudadana y que está intervenga en todas las instancias de la toma de decisiones públicas y que debe ser promovida en todos los niveles. Creemos que debemos contribuir en la elaboración y la implementación de la inclusión ciudadana, reafirmando su legitimidad en las actuaciones del Estado.

 

 

IX.- ECONOMÍA SOCIAL DE MERCADO.

 

Creemos en una economía social de mercado, basadas en los principios de propiedad privada, igualdad de oportunidades, en el trabajo y el esfuerzo, y la libertad de emprendimiento, para participar en toda actividad económica del país. Se prohíbe al Estado efectuar discriminar arbitrariamente de cualquier clase debiendo fomentar la equidad en materia de cargas tributarias. Creemos que la economía debe basarse en el crecimiento y la generación de empleo para disminuir la desigualdad social y aumentar la prosperidad de la sociedad y de sus integrantes. Consideramos que el Estado tiene un rol fundamental en la superación de la pobreza generando la igualdad de oportunidades. El Estado debe asegurar con dignidad a todos sus habitantes, trabajo, salud, educación, seguridad social, y vivienda, impulsando proactivamente el emprendimiento, la competencia y la innovación. Condenamos enérgicamente toda forma de colusión en perjuicio de la ciudadanía.El Estado debe asegurar la provisión de bienes públicos, y tiene un rol indelegable en la superación de la pobreza y la generación de igualdad de oportunidades. Los programas sociales del gobierno deben incorporar siempre incentivos ligados al esfuerzo y al logro de los ciudadanos, que fortalezcan la superación y la dignidad, generando las condiciones suficientes para mantener la dignidad de las personas y su familia. Condenamos toda acción proveniente del Estado cuyo propósito final,  sea crea un clientelismo con la ciudadanía y/o con organizaciones, tenga o no fines de lucro.

 

 

X.- LIBERTADES PERSONALES.

 

Se reconocé como derecho humano fundamental, un privilegio natural, que todo hombre pueda expresar su fe según sus propias convicciones. Creemos que toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de tener o de adoptar la religión o las creencias de su elección, así como la libertad de manifestar su religión o sus creencias, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, mediante el culto, la celebración de los ritos, las prácticas y la enseñanza. El Estado debe amparar la libertad religiosa y de culto, y garantizará el derechos de toda personas profesen su fe libremente. Nadie debe ser discriminado, y ser objeto de medidas coercitivas en virtud de sus creencias religiosas. El Estados debe amparar la libertad de los padres y, en su caso, de los tutores legales, para garantizar que los hijos reciban la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones. Se reconoce a la libertad de creencias y religiosas su preminencia historica al resto de las libertades individuales.

 


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daniel

“A Daniel no lo mataron por ser gay.”

“Una verdad dolorosa e incómoda,

pero es una verdad.”

Rodrigo Fluxá “Solos en la noche”

Periodista del Mercurio

 

 

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